memoria viva del fuego de las estrellas.
Eran finas hierbas que, desafiando la gravedad,
solapaban medicinas del querer terreno.
Eran animales, profesores del camino verdadero,
guías entre dientes, plumas y lenguas.
Eran hombres, guardianes del sueño,
oradores de Dios y su manifestación.
Ahora es ceniza, polvo colorido,
todo es hoy lo que será..."
Roque