
Entre los pinos ya puedo ver,
El grito vivo de toda mi tierra,
El hombro fuerte y el vuelo puro,
Cielo estrellado de noche bella.
Son otros verdes que colorean,
El horizonte eterno hoy de mis venas,
El canto tibio como un tambor,
Pulso fecundo de la frontera.
Entre los pinos ya puedo ver,
La autenticidad de la araucaria,
Las medicinas y las historias,
Un canto vivo de la memoria.
Sol atraviesa las nubes grises,
Y bien bendice a toda mi gente,
Vive latente la savia mía,
Mis aguas fluyen desde tu fuente.
