Agradeciendo a las fuerzas creadoras, a los ritmos de la naturaleza, apus y achachilas, a la familia y los antepasados. Este espacio está dedicado a la vida. Es un lugar de encuentros y sorpresas, llantos y alegrías, donde el arte nos eleva en sus más divinos aspectos. Encontrando así nuevas oportunidades para el sentir y el pensar, congruentes con el actuar del hombre.
Adentrándonos en lo profundo del ser, encontramos que somos parte de algo, donde la unidad pequeña se refleja en las inmensidades del horizonte y más allá.
Muchas gracias Madre Tierra, mi corazón que bate.
Gracias Inti Sol, eres luz de mi cabeza.
Gracias mujer, eres inspiración eterna.
Gracias hermano, eres un hombro en el camino.
Gracias seres de 4 patas, que vuelan, que se arrastran, que nadan...
Gracias bosque fecundo, estepa profunda, mañío y espino.
Gracias piedras del sustento, transformadoras, hijas del tiempo, al fuego, al aire, al agua y la tierra.
Ahô Metakuye Oyasin! (por todas las relaciones)
1 comentario:
...de las luces que el viento dice...
que busca el lado sur de la distancia...
que pasa por el norte,
nombrando las sonrisas de los árboles
que en otoño afinan sus hojas, con toques de sol solitario...
y, en la noche cuando las estrellas juegan a ser invisibles, ya nada esperará la luna azul...
sino seguir mojando sus nostalgias, con gotas de lluvia mojada...
hermosas tus palabras...
abrazo hermanito
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