Era un puma que quiso volar,
Y entre sus grandes garras,
El Willca, confiante y visionario,
Se fundió en eclipse,
Como lava llegando al mar,
Como un humo regalado,
Con nubes asomadas,
Sin segurar, sin poseer,
En un instante eterno,
Y como siempre el regreso,
El cóndor vuelve a su cumbre,
Y renace con el día,
Recorriendo el transparente espacio,
Iluminando, iluminando,
corazones y corazones..."
Roque
No hay comentarios:
Publicar un comentario