
"En un segundo te encontré,
libre en grande vuelo,
tú vivías con secretos,
como chocolate relleno.
En un segundo pude tocarte,
eras sol de mediodía,
yo sentía el aire denso,
como nubes de lluvia y rosa.
En un segundo te hice mía,
las velas abrían sombras,
tú caminabas sin vergüenza,
como una ola en la bahía.
En un segundo enloquecí,
tus caricias permitían,
yo en tí me hice presente,
como mordisco, como herida.
En un segundo te perdí,
como otoño en primavera,
el tiempo se hizo dueño,
como una puerta que se cierra."
Roque
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